Antes de conocerte, ya te imaginaba,
en mis noches de silencio, tu sonrisa dibujaba.
Tenía mil temores, no sabía cómo empezar,
pero algo aquí en mi pecho me enseñó lo que es amar.
[Verso 1]
Tenía miedo de no ser mi mejor versión,
de no encontrar las respuestas, de fallarte el corazón.
Pero al saber que llegarías, algo dentro de mí estalló,
y hasta el hombre que yo era, poco a poco, se transformó.
Yo ya conocía tus ojos sin haberte visto aún,
imaginaba tus abrazos, tu risa llenando de luz.
Y cuando al fin te tuve cerca, comprendí la realidad:
hay amores que se sueñan y se vuelven eternidad.
[Pre-coro]
Y aunque el mundo dé mil vueltas,
aunque cambie nuestro andar,
hay un sitio aquí en mi pecho
donde siempre vas a estar.
[Coro — La música crece]
Porque yo soy tu papá,
tu primer amor, tu abrazo y tu hogar.
Y aunque hoy la vida nos separe,
nada cambia lo que siento de verdad.
Estoy orgulloso de la niña que eres,
de tu inteligencia y tu forma de brillar.
Y si algún día dudas de lo mucho que te amo,
mira dentro de tu corazón:
ahí me vas a encontrar.
[Verso 2]
Me fascina verte al mundo conquistar,
con esa forma tan tuya de sentir y de pensar.
Tan introvertida a veces, tan dispuesta a florecer,
tan valiente, tan sensible, con mil cosas por aprender.
Pero, hija, tú no sabes cuánto aprendo yo de ti,
cómo hiciste más tranquilo el corazón que había en mí.
Me enseñaste a ser un padre, me enseñaste a respirar,
a encontrar en lo pequeño otra manera de mirar.
[Pre-coro]
Y aunque hoy no pueda abrazarte
cada vez que quiero hacerlo,
mi amor no conoce distancias,
ni necesita estar viéndote.
[Coro — Más intenso]
Porque yo soy tu papá,
tu primer amor, tu abrazo y tu hogar.
Y aunque hoy la vida nos separe,
nada cambia lo que siento de verdad.
Estoy orgulloso de la niña que eres,
de tu inteligencia y tu forma de brillar.
Y si algún día dudas de lo mucho que te amo,
mira dentro de tu corazón:
ahí me vas a encontrar.
[Puente — Piano y voz íntima]
No sé qué tenga preparado el destino,
ni qué caminos nos tocará recorrer.
Pero hay algo que tengo claro, hija mía:
qué regalo tan hermoso
que la vida me haya permitido ser tu papá.
No tienes que ser perfecta,
no tienes nada que demostrar.
Yo no estoy orgulloso de ti por lo que logres,
sino por la persona que eres
y por tu manera de amar.
Y si algún día el tiempo te hace grande,
si la vida te lleva a otro lugar,
recuerda que antes de escuchar tu voz,
yo ya soñaba con poderte abrazar.
[Último coro — Instrumentación poderosa]
¡Porque yo soy tu papá!
Y qué orgullo tan inmenso llevar ese lugar.
Aunque hoy no pueda tenerte entre mis brazos,
hay un amor que nadie puede separar.
Y sé que la vida guarda algo hermoso,
un nuevo capítulo que un día llegará.
No sé cuándo ni de qué manera,
pero siempre habrá amor
cuando me vuelvas a mirar.
[Outro — Piano suave, voz quebrada de emoción]
Antes de conocerte,
ya te amaba sin saber tu nombre.
Y ahora que te conozco,
si volviera a comenzar…
volvería a elegirte,
volvería a esperarte,
volvería a ser tu papá.
Te amo, hija mía.
Siempre.