Yeah…
Veintitrés años…
Solo en casa, solo en la vida…
Pocos saben lo que llevo dentro.
Pero aquí sigo…
Invicto.
[Verso 1]
Veintitrés años y viviendo por mi cuenta,
una casa en silencio y mil cosas en mi cabeza.
Con mis padres casi ni cruzo palabras,
hay heridas que no se ven, pero nunca se marchan.
No tengo abuelos, se fueron con el tiempo,
me quedan los recuerdos y preguntas por dentro.
A veces miro al techo, no sé qué estoy buscando,
pero aprendí que el mundo sigue aunque estés llorando.
No tuve un manual para aprender a ser fuerte,
ni a entender por qué la vida te cambia de repente.
Me tocó crecer mientras otros tenían su apoyo,
yo aprendí a levantarme sin tenerlo todo.
[Estribillo — melódico]
Y sigo invicto, aunque me pese el alma,
aunque haya noches que me robe la calma.
Veintitrés años, peleando conmigo,
tengo mil cicatrices, pero sigo vivo.
Y sigo invicto, no me han visto caer,
si la vida me golpea, me vuelvo a poner de pie.
Solo en mi camino, pero firme en mi destino,
puede que vaya solo, pero yo elijo mi camino.
[Verso 2]
Mi teléfono suena poco, ya me acostumbré,
hay conversaciones que hace tiempo abandoné.
No culpo a nadie, cada uno tiene su historia,
pero hay ausencias que se quedan en la memoria.
Veo pasar los días, intentando avanzar,
pagando mis facturas, aprendiendo a madurar.
Mientras otros tienen brazos donde descansar,
yo tengo mis dos piernas y motivos para andar.
No soy de hablar mucho de lo que me ha dolido,
hay batallas que se luchan sin contárselo a un amigo.
Y aunque a veces me pregunte si algo hice mal,
sé que todavía me queda mucho por demostrar.
No necesito aplausos ni que entiendan mi pasado,
sé las noches que he vivido, lo que me he callado.
Si mañana todo cambia, que me pille preparado,
porque nadie escribe mi final por adelantado.
[Estribillo — más fuerte]
Y sigo invicto, aunque me pese el alma,
aunque haya noches que me robe la calma.
Veintitrés años, peleando conmigo,
tengo mil cicatrices, pero sigo vivo.
Y sigo invicto, no me han visto caer,
si la vida me golpea, me vuelvo a poner de pie.
Solo en mi camino, pero firme en mi destino,
puede que vaya solo, pero yo elijo mi camino.
[Puente — voz suave, instrumental lento]
Ojalá pudiera hablar con los que ya no están,
contarles cómo me va, preguntarles qué dirán.
Ojalá algunas cosas fueran diferentes,
pero el tiempo no regresa, solo quedan los presentes.
Y a mis padres, aunque exista esta distancia,
todavía hay sentimientos detrás de la indiferencia.
No sé si algún día volveremos a acercarnos,
pero hay palabras que aún no hemos encontrado.
[Verso 3 — flow más agresivo]
Ahora voy a mi ritmo, no compito con ninguno,
no necesito demostrar que valgo más que el mundo.
Tengo veintitrés, todavía queda carretera,
y aunque el pasado pese, no controla mi manera.
La soledad me hizo pensar, la vida me hizo espabilar,
aprendí que estar rodeado no es lo mismo que conectar.
No soy perfecto, tengo cosas que cambiar,
pero después de todo sigo aquí para luchar.
No me llames afortunado, tú no sabes lo que cuesta,
mantener la cabeza alta cuando la vida aprieta.
Si he llegado hasta este punto sin perder mi identidad,
lo que venga desde ahora lo voy a afrontar.
[Estribillo final — épico]
¡Sigo invicto! Aunque me pese el alma,
aunque haya noches que me roben la calma.
Veintitrés años, escribiendo mi destino,
sin saber qué hay delante, pero sigo mi camino.
¡Sigo invicto! Que lo escuche la ciudad,
no me define lo que falta, me define mi voluntad.
No tengo a todos conmigo, pero aún tengo mi voz,
y mientras siga de pie, ¡no se ha acabado mi canción!
[Outro — voz grave, piano de fondo]
Veintitrés años…
Viviendo solo.
Hablando poco.
Extrañando a quienes ya no están.
No elegí todas mis batallas,
pero sigo aquí para contarlas.