Caminando entre sombras de dudas y de papel,
buscando en tu mirada lo que nunca pude ver.
Eres un laberinto sin salida ni final,
un misterio tan profundo que resulta irreal.
Eres la mujer más complicada de este mundo entero,
la que dice que no ama cuando sabe que te quiero.
No sé cómo mi vida me hizo esta gran jugada,
dejándome atrapado sin decirte ya nada.
Tus cambios repentinos son tormentas en verano,
cuando creo que te tengo se me escapas de la mano.
Eres fuego que quema y hielo que congela,
la duda persistente que en mi mente siempre vuela.
Un acertijo eterno que jamás he descifrado,
el precio de este loco corazón enamorado.
Yo sé que es difícil entenderme a mí también,
sé que cargo con sombras que no ves muy bien.
Lo siento mucho, mi amor, te pido perdón,
por este caos que habita en mi corazón.
Siempre he sido así, un alma indomable y distante,
que busca la calma pero habita en el desplante.
Tal vez el destino o simplemente la suerte,
nos puso en el camino para hacernos más fuerte.
Eres la tormenta que sacude mi quietud,
y en medio del abismo mi única virtud.
No sabemos querernos sin hacernos daño,
pero aquí seguimos tras de cada engaño.
Cargamos con murallas que tardamos en forjar,
con miedos del pasado que nos cuesta superar.
Tú con tus silencios que me cortan la respiración,
yo con mis excesos y mi falta de razón.
Bailamos en el filo de un abismo sin piedad,
buscando en la mentira destellos de verdad.
Y aunque nos debatimos entre el odio y el amor,
cada herida abierta nos enseña un nuevo dolor.
No hay manuales escritos para este sentimiento,
que nace de la nada y se lleva el viento.
Tal vez el destino o simplemente la suerte,
nos puso en el camino para hacernos más fuerte.
Eres la tormenta que sacude mi quietud,
y en medio del abismo mi única virtud.
No sabemos querernos sin hacernos daño,
pero aquí seguimos tras de cada engaño.
Pero lo que siento dentro no se borra con el tiempo,
aunque a veces nos perdamos en este cruel intento.
Eres mi locura, mi condena y mi verdad,
la única persona que me quita la mitad.
Si caer en tus redes significa estar perdido,
prefiero mil veces este fuego que he encendido.
Porque aunque seamos fuego y pólvora al estallar,
no hay otro lugar en el mundo donde quiera estar.
Tal vez el destino o simplemente la suerte,
nos puso en el camino para hacernos más fuerte.
Eres la tormenta que sacude mi quietud,
y en medio del abismo mi única virtud.
No sabemos querernos sin hacernos daño,
pero aquí seguimos tras de cada engaño.
Sí, siempre he sido así, complejo y distante,
pero contigo quiero ser alguien constante.
Aceptando las reglas de esta extraña jugada,
porque al final del día tú eres mi todo y mi nada.
Fin de la historia.